Poesía

La poeta, pintura mural. Herculano.

 

 

Poesía (no eres tú)

Poesía es una puerta, una vía de sustraerse
a la demente ley de los hombres.

Poesía es la llave de una celda colectiva
de la que se sale solo, de uno en uno.

Poesía es el reencuentro del camino
la boda gozosa con la voz interna.

Poesía es el paso adelante
la herida sanada, cicatriz de tinta.

Poesía es la segunda mirada
que siempre debió ser la primera.

Poesía es la voz del profeta
que predica en el desierto.

Poesía es llenar el espacio
de una página blanca de nada.

Poesía es la lluvia en verano
el sol frío del invierno.

Poesía es lo contrario de trabajo
de fama, de economía.

Poesía es la ciencia de la justeza
ablación intransigente de lo que sobra.

Poesía es lo que se deposita
El limo aspirante a eternidad.

Poesía es cansancio y es brío
brasa con lluvia
sueño con vigilia.

Poesía es quimera al alcance
del lápiz romo del niño.

Poesía son los animales
que sabiamente se devoran y pastan.

 

Si yo fuera rey.

Si yo fuera rey
soñaría con dormir
en mi humilde habitación de estudiante

Si fuera rico
querría pasar hambre
y pedir limosna

Si se me nombrara en libros de historia
envidiaría al niño muerto
en un bombardeo de la OTAN

Si fuera famoso
viajaría a un lugar lejano
donde nadie me conociese

Si tuviera salud
comería pastillas de amianto
bebería soluciones metálicas

Si fuera fuerte
esperaría con ansiedad
la mano que me derribara

Si fuera alto
querría deslizarme
por debajo de mis piernas

Si fuera hermoso
me vestiría
con la sencillez de las bestias

Si llegara a existir
me arrepentiría infinitamente
de todo lo que no he sido

Es verdad eso que dicen:
Lo posible
es mejor que lo perfecto.

 

Reencarnación.

No creo que fuera emperador, no
ni Cleopatra de góndola en Nilo.

No me mataron los pretorianos
ni escribieron mis gestas los escribas.

Si todo viene de algo
si todo ahora fue un antes
no pueden haber cambiado mucho las tornas
ni haberme tocado la lotería en un limbo improbable.

Seguramente era yo
personaje minúsculo, anónimo viandante
preocupado por el pan y por la carne.

Si estoy aquí es que algo
tuvo que salir mal
antes.

 

Barba.

Empezaba a preocuparme sobre
mis posibilidades de supervivencia.
Mi vida cotidiana llevaba años siendo un asco
pero de alguna manera había algo que me decía
que las cosas podían cambiar.

Estaba viviendo mi experiencia
aprendiendo en la universidad de la calle
pero seguía siendo yo, el chico listo
que guarda un as en la manga
y un mapa con el camino a casa.

Los meses pasaban, los años pasaban
el pelo se me llenaba de canas.
El mundo ardía, ahí fuera.
Mi cama estaba fría.

De trabajo infecto a trabajo infecto
de mujer derrotada a mujer abatida
renunciantes, hechas polvo
Incapaces de amar.

De psicópata crónico a enfermo terminal
de plan podrío a plan podrío
siempre en habitaciones miserables
de muro hueco y bañera roñosa.

Toda una sociedad de gente como yo
de gente que hace grafitis en la calle
cagándose en la policía o pintando pollas.
Los mismos grafitis que veo desde pequeño
y que nunca cambiaron gran cosa.

Cada vez más dentro de este universo
de inutilidad, impotencia y anonimato
que el ajetreo cotidiano no ve
que para el honesto ciudadano nunca existirá.

No me afeitaba la barba.
La policía me interrogaba con más frecuencia.
El asco que me daban era mi marca.
Transformado de nuevo en humano
soy un peligro animal
para esta máquina.

Una jaula ya lleva mi nombre
pero una vez más intentaré la fuga.
Aunque esta vez no habrá vuelta a casa.

Es demasiado tarde.

 

Cacería.

Primero me robó el banquero
y cuando fui a quejarme al policía
éste me quitó todo lo que tenía.
Ahora ya sé lo que pasa
y que si salgo a la calle
no tengo ninguna garantía
y que seré observado por depredadores
mil veces más feroces
que las bestias de la Biblia
¡Socorro!
¡Sálvese quien pueda!
¡Huid!
¡Coged lo que aún os queda!
Yo sólo tengo… mi poesía.
Es decir, na.

 

Desapareció.

Mientras medio mundo y media China
contemplaba el espectáculo de Nochevieja
pasado en bucle por televisión
los esbirros de la hormiga reina
abducían a mi vecino del tercero.

No eran extraterrestres, no
más bien parecían
rellenadores de crucigramas
o niños, musculosos, calvos
armados
jugando a la guerra.

Miré por la ventana.
La Luna iluminaba las calles
reflectantes y vacías
y una sirena policía teñía de azul
los ocres muros de ladrillo
detrás de los cuales
se desataba la euforia
y la abominación.

Un día vendrán a por mí
y me llevarán al gran estadio
donde todos tiran confeti y gritan
y se desgañitan
antes de recibir un arma
y ser embarcados
para matar o morir
o quizás sólo servir de blanco
a otros espectadores-soldado
comedores-cagadores de palomitas
engordados cadáveres prematuros
de las cámaras frigoríficas
de los bancos occidentales de transplantes.

Urbanismo de hormiguero.

Entré en el palacio de piedra
del Colegio de Arquitectos.
En la entrada una vitrina recepcionista
en el vestíbulo una tienda de diseño
donde podías comprar bolígrafos
de auténtica pacotilla china.

Revisé la exposición sobre aprovechamiento del espacio.
Jóvenes promesas buscaban nuevos modelos de celda
en los que los actos alimenticio y reproductivo
fueran todavía posibles.
Materiales nobles para espacios infectos
colores y neón camuflando emparedamientos
magníficas vistas LCD.

Un libro:
Integración de naturaleza y espacio urbano.
Macetas en medianas de autopistas
aceras de reciclaje en el hormiguero
cielos teñidos de fucsia
árboles de plástico
combustible color verde.

En el submarino nuclear
soldados rusos beben té en mecedoras de madera
conversan y contemplan un muro iluminado
con imágenes del Lago Baikal.
Las tinieblas árticas, fuera
la pequeña central atómica que propulsa el navío
los veinte misiles intercontinentales de cabeza múltiple
no son potencia suficiente contra la voluntad
de la madre urbe y su prole esclava.

Y así el jardín del nuevo bulevar de Boston
cubre los arcenes de los túneles con pegatinas decorativas
satisfaciendo el ego del diseñador en prácticas
por el trabajo bien hecho
creando la ilusión en la hormiga
de que alguien, allí arriba
lejos
se preocupa por ella.
En pareja.

Hizo todo lo posible
para que me mudara a su casa
un piso alquilado con cocina americana
grande y luminoso
cómodo y espacioso
caro.

Prácticamente en cuanto terminé de instalarme
su humor cambió como se agria la leche olvidada
silencios y reproches de felicidad perdida
de desigualdad en la realización de tareas
portazos, gritos y exasperación.

No soportaba a sus jefes
y con 32 años empezaba a impacientarse
por una vida cómoda y caliente
por la necesaria reproducción
a la que se sentía destinada.

Su sueldo daba sólo para pagar facturas
y adicta a las compras de fin de semana
se encontraba maniatada.
Para ella no servía
cualquier posible educación
a la filosofía
pues siempre era más fuerte
el sentimiento de inseguridad e injusticia.

Por fin tenía lo que quería
una pecera, un gato castrado
y un chivo expiatorio
de su profundo vacío interior
de su desesperación
que todos los días, a todas horas
me perseguía.

A pesar de mis lamentos
la situación me convenía
pues ya había intentado alejarme de su lado
quitármela de encima
descubriendo a cada vez
que estaba mil veces peor sin ella.

Aquí, en este apartamento para ricos
que no somos
y que casi por milagro ocupamos
puedo trabajar en mis quimeras.
Nos desgastamos y nos usamos
de vernos noche y día
y algún día, algo se romperá
irreversiblemente entre nosotros.

Con ella vivo el amor del esclavo
dividido entre la repugnancia a la domesticación
y la necesidad de no tener cosa mejor que hacer
ni otro lugar a dónde ir.

2 Respuestas a “Poesía

  1. La poesía descarnada es un espejo sin cenefa ni marco floreado. Un placer lúcido leerte.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s